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sábado, 26 de agosto de 2017

El Puente de Alfonso XIII: olvidado, abandonado, perdido

Por estos días de agosto de 2003, la prensa sevillana se hacía eco del traslado del puente de hierro sobre el Guadalquivir desde el Muelle de la Delicias hasta su actual ubicación en la Avenida del Guadalhorce, cosas del destino.

Puente de Alfonso XIII sobre el Guadalquivir. Sevilla (1)
Trece años antes, en el ámbito de las grandes reformas urbanísticas de la Ciudad y su Río con motivo de la Exposición Universal del 92, el Puente de Alfonso XIII se cerró al tráfico para quedar desmantelado totalmente seis años después.

Puente de Alfonso XIII sobre el Guadalquivir. Sevilla (1)
Fue precisamente la otra Expo de Sevilla, la del 29, la que lo vio nacer, siendo inaugurado, como no podía ser de otra forma, por Alfonso XIII a borde del crucero Buenos Aires acompañado de lo más selectos e ilustre de Sevilla, así como de los héroes del Plus Ultra.

Puente de Alfonso XIII junto a Avda. Guadalhorce. Sevilla (2)
Hoy, salvo raras excepciones (3), la prensa ha perdido oído y la Sevillanía revuelta de aquellos días capacidad de respuesta, cosas de la edad, Parece que nos olvidamos de una de las joyas del Patrimonio Industrial de Sevilla, representante de la Arquitectura del Hierro de finales y principios de lo siglos XIX y XX, de interés y valor histórico reconocido por la administración competente a escala local y regional.

Puente de Alfonso XIII junto a Avda. Guadalhorce. Sevilla (2)
Sin embargo, lo que olvidamos acaba abandonado en cualquier lugar, y lo que se abandona, finalmente, se pierde. Cuatro años llevan ya los restos del Puente en un rincón de la Raza, ya casi olvidado de la memoria colectiva, abandonado de momento, quien sabe si pronto también perdido.

(1) Fuente: http://www.mcu.es/fototeca_patrimonio/
(2) Fuente: Google Earth
(3)
 


martes, 15 de marzo de 2016

El Río Guadalete

http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/site/portalweb/menuitem.7e1cf46ddf59bb227a9ebe205510e1ca/?vgnextoid=3ec2ac75091b2510VgnVCM1000001325e50aRCRD&vgnextchannel=dbe6fa43596d4310VgnVCM2000000624e50aRCRD

Entre corrientes, sombras y sol del Guadalete, hace ya casi seis años, nació Viviendo Ríos. En aquella primera entrada del 17 de septiembre de 2010, la vieja idea del río vivo se transformó en río vivido de areneros, peceros y maestros del Guadalete, entre otros seres de agua y magia que lo viven todavía.

Sin esperarlo y como mágico presente de ninfas y duendes que lo habitan, ayer recibí de la mano de José María Fernández-Palacios, Jefe de Servicio de Información y Participación de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, uno de los 300 ejemplares editados y numerados de una nueva publicación sobre el Río Guadalete.
Para el que escribe es todo un honor figurar en la lista de 34 autores que con sus textos e imágenes ofrecen otras tantas miradas y vidas vividas en torno a uno de los ríos singulares de Andalucía. Desde la ciencia, la sociedad y la administración el Río Guadalete es objeto de diferentes miradas y experiencias de vida que ofrecen al lector conocimiento empírico construido a lo largo de diferentes trabajos e iniciativas de investigación, educación y gestión.

Reconocer imágenes cercanas, lugares y caminos entre sus aguas y orillas me trae recuerdos de horas de trabajo y paseo, de reflexión y charla bajo tarajes y muros de Cartuja jerezana, vida compartida con compañeras y compañeros de viaje y experiencia que el tiempo y la distancia alejan.
Sirva esta entrada como agradecimiento general a la Consejería, y en particular para todos los que juntos recorrimos sus orillas, para los que compartimos baño y chapuzón inesperado, pero sobre todo, amistad y vida en tiempos de agua y paisaje de corriente y Guadalete.

domingo, 1 de febrero de 2015

Nueva Guia del Patrimonio Hidráulico de la Provincia de Córdoba


Salina de Vadofresno en Albendín (Baena, Córdoba)
Damos la bienvenida a una nueva iniciativa de difusión y promoción del patrimonio hidráulico andaluz, en este caso centrada en los ámbitos de actuación de los diferentes grupos de desarrollo rural de la provincia de Córdoba: Medio Guadalquivir, Campiña Sur, Guadajoz-Campiña Este de Córdoba, Valle del Alto Guadiato, Los Pedroches, Subbética y Sierra Morena Cordobesa.
La Guía del Patrimonio Hidráulico de la Provincia de Córdoba es una iniciativa promovida y coordinada por la Asociación para el Desarrollo Rural del Medio Guadalquivir y la colaboración de los diferentes grupos de desarrollo rural de la provincia. Incluye un total de 55 elementos de interés del ámbito rural de la provincia seleccionados por su singularidad, relevancia patrimonial, estado de conservación, información disponible y accesibilidad.

Respecto a otras iniciativas similares, la Guía amplía el número y diversidad de elementos del catálogo, incluyendo, fuentes (13 ejemplos), diferentes restos arqueológicos (11), puentes (9), molinos (4), norias, salinas y lavaderos (3), lagunas y presas (2), balnearios, pozos de nieve, centrales hidroeléctricas (1). Toda una muestra de la riqueza patrimonial de la provincia en la que no es tarea fácil seleccionar los elementos representativos de una u otra tipología.
La guía se presenta como herramienta básica para el conocimiento y divulgación del patrimonio hidráulico de la provincia desde un punto de vista ameno y cercano que trata de despertar el interés de la población local así como del visitante.


martes, 23 de diciembre de 2014

Guadajoz, río y arroyos de sal

La comarca del Guadajoz es una de las zonas salineras más importantes de la Península. Romanos y árabes ya resaltaron lo salado de sus fuentes. Desde la Subbética hasta Valchillón (Córdoba) el Guadajoz recibe aguas saladas de un buen numero de Salados y Saladillos en los surgieron en su día otras tantas salinas de interior.

Río Guadajoz. Aguas abajo del embalse de Vadomojón (Albendín, Córdoba)
En Albendín (Baena), la salina de Vadofresno, aprovechamiento en proceso de recuperación por Gabela de Sal, era una de las cuatro salinas en explotación hasta los años sesenta del siglo pasado del entorno de la localidad. Vadofresno toma las aguas de un potente manantial salado que en verano tiñe de blanco la vega del Guadajoz. Las salinas de Brincas y Consuegra, situadas sobre los arroyos homónimos fueron también salinas de manantial de alta densidad y concentración de sales. Agua abajo, los arroyos del Granadillo y el Barraco de Cuesta Paloma, también alojaron importantes salinas como las del Cucarrón y Cuesta Paloma.
Manantial salado de la Salina de Vadofresno (Albendín, Córdoba)
Salina de Vadofresno (Albendín, Córdoba)
Y si el Guadajoz fue río de sal, el Marbella, afluente por su margen izquierda, río de molinos y agua dulce también tubo sus salinas. Sobre el arroyo de Cea o Saladillo, todavía pueden verse los restos de una de las salinas mejor conservadas de la comarca, las Roblizas.

Río Marbella (Baena, Córdoba)

Salina de Las Roblizas (Baena, Córdoba)
De los tributarios del Guadajoz, el Salado es uno de los más importantes. Desde su cabecera, junto al Parque Arqueológico de Torreparedones, Salinas como las de Tejas Coloras (Baena) y las Yeseras (Castro del Río) justifican el nombre y naturaleza salada de este arroyo.

Arroyo Salado (Baena, Córdoba)

Salina de Tejas Coloras (Baena, Córdoba)
Sigue el Guadajoz cargándose de sal en su curso por la campiña de Córdoba, con arroyos como el Saladillo en Castro del Río y el Montecillo en Espejo. En el primero hasta no hace muchos años se obtenía sal para el consumo local. Sin embargo, es el arroyo del Montecillo, tributario del Río Carchena, afluente del Guadajoz por su margen izquierda, aguas arriba de Santa Cruz, el que sin llamarse salado tiene sin duda la salina de interior más importante de Andalucía en tamaño y producción, Duernas.

Arroyo del Montecillo (Espejo, Córdoba)

Salina de Duernas (Espejo, Córdoba)
Más información:
GABELA DE SAL. SALINAS ARTESANAS


domingo, 21 de diciembre de 2014

Algarbe y Carrasco, Arroyos de sal

Hay ríos de pan como el Marbella (Córdoba) y el Guadaira (Sevilla) repletos de molinos de agua que resisten el paso del tiempo con más o menos suerte. Hay ríos de fruta y hortaliza como el Guadajoz y el Genil (Córdoba) en los que todavía podemos observar ruedas o norias hidráulicas fuente de matrinches y acequias de huertas centenarias. Hay ríos de luz, como el Guadiaro (Cádiz) y Guadalhorce (Málaga) pioneros en el aprovechamiento hidroeléctrico de las corrientes de agua. En cada uno de estos ríos molinos, norias, ruedas, batanes y fábricas de luz contribuyen de forma especial al patrimonio histórico de Andalucía, en su contexto hidráulico e industrial, y son objeto de protección y puesta en valor desde diferentes iniciativas.

Hay ríos también de azufre y cobre como el Tinto y el Odiel (Huelva) y de carbón como el Guadiato (Córdoba) que construyen paisajes culturales en el ámbito de la minería e industria, reconocidos por las administraciones y objeto también de protección y puesta en valor. Pero hay también ríos de sal, mineros o agrarios, en los que a partir de lo salado de sus aguas se construye un paisaje cultural escasamente reconocido, protegido y menos objeto de puesta en valor.
El río Salado de Porcuna (Córdoba-Jaén) es uno de los principales afluentes de la margen izquierda del Guadalquivir. Saladas son sus fuentes, el arroyo Salado que desde tierras de Martos baja hacia Porcuna y El Saladillo que recorre la Campiña Alta de Baena y antiguos dominios de la Orden de Calatrava, como La Higuera, Santiago y Valenzuela.
Del Saladillo, los arroyos Carrasco y Algarbe se unen aguas arriba de Valenzuela. Sus aguas saladas tiñen de blanco la tierra calma de Santiago y Baena. En un primer inventario sobre el patrimonio salinero de esta comarca, sobre el Arroyo Carrasco hemos localizado dos salinas en plena explotación hasta mediados del siglo pasado, la salina de Tejero (Santiago) y La Cañá de los Harneros (Albendín, Baena).
Salina de Tejero (Santiago de Calatrava, Jaén)
La salina de Tejero con apenas 2.200 m2 se localiza en la base de cerro del mismo nombre, a unos 200 metros de la carretera local provincial JA-4312. Hoy a penas son reconocibles los restos del calentador y las eras de cristalización. De la salina de La Cañada de los Harneros, con dos conjuntos de piletas de unos 1000 m2, apenas se reconocen los restos del grupo superior.



Arroyo de la Cañada de los Harneros (Albendín, Córdoba)
Antes de su unión con el Algarbe, el arroyo del Carrasco recibe las aguas, como no, saladas del Vaquillero, una de los arroyos salados más importantes de la comarca por número y tamaño de sus salinas, en plena explotación hasta el último tercio del siglo. Comenzamos este recorrido por el Vaquillero en el poblado y salina de Fuentidueña (Baena) junto a la carretera CO-5201, una salina pequeña con apenas 700 m2 en la margen derecha del arroyo del Aguilarejo. Seguimos arroyo abajo hasta llegar a la Salina de San José de Cobatillas, con casi 5000 m2 bordeando la margen izquierda del Vaquillero. Como en los casos anteriores, poco queda de estas dos salinas, salvo una inscripción en el Cortijo de San José relativa a la reconstrucción de la salina en los años cuarenta.

Arroyo del Vaquillero (Baena, Córdoba)
Salina de San José (Baena, Córdoba). Noviembre 2013
Salina de San José. Años 1950. Foto: José María Gallego
De la Salina de San José pasamos al entorno de la Laguna y Salina del Rincón del Muerto, sin duda una de las salinas históricas más importantes de Baena, con más de 11.100 m2, citada en diferentes fuentes documentales desde al menos el siglo XVI, y en explotación hasta los años 80 del siglo pasado.
Salina del Rincón del Muerto (Baena, Córdoba)
Y del Carrasco pasamos al Algarbe, cuyo nombre nos recuerda vientos de campiña y sal como el cierzo, típico del entorno del paraje del Butaguillo en Baena y la Salina de Tejas Coloras. Sobre el Algarbe, en el límite de Baena con Valenzuela, nos encontramos con la salina del Conejo, Rosales o del Justo, visible desde la A3136. Como las anteriores poco queda de esta salina. Sus piletas y calentadores quedan bajo los sedimentos de las inundaciones periódicas del arroyo y en la memoria de sus antiguos propietarios.
Arroyo del Algarbe (Baena, Córdoba)

Salina del Conejo (Baena, Córdoba)
Ya en Valenzuela, aguas debajo de la unión del Algarbe y El Carrasco recordamos otra de las grandes salinas de Córdoba con más de 6700 m2, Santa Lucia o la del Moco, en explotación hasta finales del siglo pasado.

Salina de Santa Lucía (Valenzuela, Córdoba). 1950
Salina de Santa Lucía (Valenzuela, Córdoba). Septiembre 2014
Algarbe, Carrasco, o Vaquillero son ejemplos de arroyos salados, ríos de sal en el olvido salvo cuando llueve y se desbordan cortando carreteras comarcales. De ahí que la administración solo se fije en ellos cuando truena para canalizarlos y reconducir sus aguas bajo alcantarillas y puentes.
Los salados, son generalmente arroyos de escasa aportación y tamaño, pero con grandes zonas inundables, que han sido ocupadas primero por salinas y cereal, ahora por nuevos olivares. Son arroyos muy modificados desde el punto de vista hidromorfológico, alteración que viene a disminuir la riqueza de especies ya baja por la alta salinidad de forma natural, pero de alto valor por su marcado carácter halófito.

El conjunto de valores naturales y culturales, su rareza, singularidad y fragilidad, serían motivos más que suficientes para despertar el interés y la acción de las administraciones competentes. De la planificación hidrológica, medio ambiente, cultura y ordenación del territorio reclamamos la protección especial y puesta en valor de estos arroyos, un patrimonio integral único y característico de la campiña andaluza.
Más información: GABELA DE SAL

sábado, 20 de diciembre de 2014

Ríos de sal


Arroyo de la Salina (Baena, Córdoba)
Volvemos a encontrarnos después de meses de sequía literaria que no de trabajo y estudio de nuestros ríos. Durante este último año hemos andado por ríos y arroyos salados de Córdoba, Jaén y Sevilla. Cauces como los del Guadajoz, Salsum Flumen, el río Cabra, o el Salado de Porcuna se tiñen de blanco en verano y nos recuerdan tiempos pasados de gloria y Oro Blanco.
Arroyos como el Vaquillero, Cea, Granadillo, Saladillo y un buen número de Salados de las dos grandes cuencas de Córdoba, la del Guadajoz y el Genil, guardan otras tantas fuentes, pozos y manantiales salados que durante cientos de años permitieron una actividad económica singular y única, hoy olvidada por la mayor parte de la sociedad, como el aprovechamiento de la sal de interior o de manantial.
Precisamente por lo salado de sus aguas y la irregularidad de sus aportaciones, el aprovechamiento de las manantiales y arroyos salados ha estado aparentemente más cerca del ámbito minero-industrial que el hidrológico. A finales del siglo XIX, tiempos de grandes cambios en la legislación sobre minas, la explotación de los manantiales salados quedaron fuera del ámbito minero [1]. Y así parece que quedaron puesto que posteriores textos normativos sobre la materia poco o nada dicen al respecto.
La sal ha sido tradicionalmente obtenida en minas tradicionales, en grandes salinas del litoral y en algunas explotaciones asociadas a lagunas de interior como las de Fuentidueña (Málaga) y el Gosque (Sevilla), espacios en los que por su volumen de producción y técnicas de extracción justificarían su vínculo con la minería tradicional. Sin embargo, en estos ríos y arroyos, el aprovechamiento de la sal has estado presente hasta mediados del siglo pasado en forma de cientos de salinas de manantial en contexto más próximo a lo agrario que a lo minero, como señalábamos en una entrada anterior [2].
Desde la planificación hidrológica, lo poco atractivo de sus aguas para el abastecimiento y el regadío, las corrientes saladas parece que también quedaron fuera del ámbito de la gestión tradicional de los recursos hídricos, centrada más en corrientes y acuíferos dulces con aguas de mayor “calidad”.
Y si desde el ámbito minero e hidrológico las corrientes saladas parecen que quedaron en el limbo, se nos antoja que lo mismo pasó en materia de medio ambiente. Las aguas saladas de interior son fuente de vida, de hábitat de especial interés y especies singulares de flora y fauna que despiertan el interés de la administración ambiental… siempre y cuando aparezcan en forma de laguna salada con su correspondiente avifauna de interés. Las corrientes saladas quedaron pues como objeto raro de interés para algunos grupos de investigación del ámbito académico como ecosistemas “singulares”, “extremos”, pero también únicos y endémicos en el contexto europeo [3].

Desde Viviendo Ríos subrayamos el valor natural y cultural de nuestras corrientes saladas, valores que por su singularidad y rareza adquieren mayor relevancia en una política común en materia de aguas y medioambiente. Reclamamos también a las diferentes administraciones competentes que despierten del letargo y fomenten estudios de caracterización y en su caso, puesta en valor, de estos ríos y arroyos, generalmente olvidados y abandonados a su mala suerte…

Arroyo del Vaquillero (Baena, Cordoba)

[1] Orden de 25 de Junio de 1871, Los manantiales de agua salada no deben ser objeto de concesión especial minera. En: Legislación de Minas. Madrid. 1875.
[2] MELLADO, E. (2011). Salineros. Campesinos de lo salado. Viviendo ríos. http://viviendorios.blogspot.com.es/2011/12/salineros-campesinos-de-lo-salado.html

[3] ARRIBAS, P.; GUTIÉRREZ-CÁNOVAS, C.; ABELLÁN, P.; SÁNCHEZ-FERNÁNDEZ, S.; PICAZO, F.; VELASCO, J.; MILLÁN, A. (2009). Tipificación de los ríos salinos ibéricos. Ecosistemas 18 (3): 1-13.

viernes, 13 de enero de 2012

El río, monumento natural (1): La ribera del Guadaíra

Ampliamos la información sobre este nuevo monumento natural de acuerdo con los contenidos del Decreto 382/2011, de 30 de diciembre por el que se declaran monumentos naturales de Andalucía el meandro de Montoro, Los Tajos de Alhama, La Peña de Arcos de La Frontera y la Ribera del Guadaira y se dictan normas y directrices para su ordenación y gestión.

Descripción general
La zona que se declara monumento natural de carácter mixto/ecocultural es un tramo del río Guadaíra, de unos 10 km de longitud, que discurre entre el Molino Hundido y el Molino de Pelay-Correa, junto con el Parque Urbano de Oromana. A lo largo de este tramo se localizan doce aceñas o molinos harineros de agua, de origen árabe, que jalonan el cauce y lo hacen único en Andalucía. Estos molinos, importantes ingenios del patrimonio ecocultural de Alcalá de Guadaíra, forman junto al propio cauce del río una unidad con entidad suficiente para ser protegidos conjuntamente y que justifica su declaración como monumento natural.
De estos molinos, el de Aceña, el del Algarrobo y el Molino del Realaje ya cuentan con protección tras su declaración como Bien de Interés Cultural por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Además, en el entorno de la zona que se declara monumento natural, existen otros elementos culturales de gran interés patrimonial como la Estación de Bombeo de Agua de Adufe y su maquinaria, la Ermita de San Roque, el Recinto Fortificado y Castillo de Alcalá, etc.
Como área de protección, cumpliendo con lo establecido en el artículo 27 del Decreto 225/1999, de 9 de noviembre, se incluyen también los parques urbanos de la Retama y San Francisco, así como la finca Huerta la Perdida, Huerta de Zafra y Hacienda de Oromana.
Normas y directrices de ordenación y gestión
La declaración de este monumento natural implica su inclusión en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía así como la inscripción en su Registro, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 4 del Decreto 95/2003, de 8 de abril, por el que se regula la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía y su Registro.
En la normativa correspondiente se especifican las disposiciones generales sobre gestión y administración, gestión de los recursos naturales, culturales y paisajísticos, uso público, educación ambiental, investigación, regulación de usos y actividades. Recogemos en esta entrada las normas particulares que recoge en su declaración.
1) Criterios para la gestión
La gestión del monumento natural estará orientada a:
a) Impulsar la adopción de las medidas necesarias para asegurar el mantenimiento de las márgenes del río Guadaíra y la calidad ambiental de sus aguas.
b) Impulsar la realización de actividades de restauración hidrológico-forestal, especialmente los tratamientos silvícolas encaminados a la eliminación de especies exóticas y restauración de vegetación de ribera.
c) Fomentar la colaboración de la Consejería competente en materia de medio ambiente y las asociaciones locales dedicadas a la conservación del medio ambiente y al voluntariado ambiental.
d) Impulsar, por parte de la Consejería competente en materia de medio ambiente y la Corporación Local, las líneas de actuación correspondientes a instalaciones, servicios y actividades de uso público que se determinen en la Guía Provincial de Uso Público.
2) Régimen de actividades
En el monumento natural serán compatibles las siguientes actividades:
a) Las visitas por los senderos o itinerarios habilitados para ello.
b) Las actividades tradicionales tales como la recogida de espárragos, caracoles o setas, siempre que sean respetuosas con el medio en el que se encuentra, no interfiriendo en el objetivo principal por el que se declara este espacio como monumento natural que es el uso recreativo.
c) Las actividades deportivas o de turismo activo en aquellas áreas habilitadas para su práctica.
d) Paseos en barcas por el río.
e) La pesca, previa autorización de la Consejería competente en la materia.
f) Aquellas otras no sometidas legalmente a licencia cuando afecten a Bienes de Interés Cultural, su entorno, o a bienes de Catalogación General.
En el monumento natural serán incompatibles las siguientes actividades:
a) La circulación rodada libre por las zonas habilitadas como senderos peatonales.
b) Toda modificación de la vegetación de ribera que se realice sin la previa autorización de la Consejería con competencia en materia de medio ambiente.
c) La actividad cinegética.
d) Aquellas prohibiciones contempladas expresamente sobre bienes inscritos en el Catálogo General de Patrimonio Histórico Andaluz.
3) Investigación
Se consideran prioritarios los estudios ecológicos, faunísticos y etnológicos relacionados con el monumento natural que fomenten la conectividad y las interrelaciones entre la cabecera y la desembocadura, dado que la cabecera del río Guadaíra está considerada Lugar de Importancia Comunitaria (ES6180013 Río Guadaíra) y la desembocadura en el Paraje Natural Brazo del Este, declarado Zona de Especial Protección para las Aves (ES0000272 Brazo del Este).
4) Instrumentos de planificación
Además de lo establecido en este Decreto y en los instrumentos de planificación vigentes, en particular, al Plan General de Ordenación Urbanística de Alcalá de Guadaíra, que declara el suelo de este monumento natural como Suelo No Urbanizable de Especial Protección por su paisaje relevante, la gestión del monumento natural se adecuará al régimen de protección que establece la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, y la Ley 14/2007, de 14 de noviembre, de Patrimonio Histórico de Andalucía.
5) Dominio público hidráulico
La Consejería competente en materia de medio ambiente promoverá el deslinde de la zona de dominio público hidráulico de los terrenos incluidos en el monumento natural, así como de otros aledaños que puedan influir o afectar al régimen hídrico del espacio.
6) Administración y gestión
La Consejería competente en materia de medio ambiente, de acuerdo con el artículo 24 del Decreto 225/1999, de nueve de noviembre, podrá delegar mediante convenio con el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra la administración y gestión de este monumento natural, sin perjuicio de las competencias correspondientes a otras Administraciones Públicas respecto a materias distintas a las ambientales.
Con objeto de mejorar la coordinación y la participación ciudadana e interadministrativa en la gestión y administración del monumento natural, así como de los programas y proyectos de actuaciones que afecten a su ámbito territorial, todas las funciones de asesoramiento y colaboración con la Consejería competente en medio ambiente se realizará a través del Consejo Provincial de Medio Ambiente y de la Biodiversidad de Sevilla de acuerdo con los artículos 18 y 19 y disposición adicional primera del Decreto 225/1999, de 9 de noviembre.
Continuará........

miércoles, 4 de enero de 2012

El río, monumento natural

Comenzamos el año con los ecos del agua entre tajos, fuentes y arroyos que celebran la declaración de nuevos monumentos naturales con un marcado carácter fluvial.
El Guadalete en Arcos de La Frontera, el Guadalquivir en Montoro, el Alhama en Granada, el Guadares en Benaoján, el Turón en El Burgo, el Genal en Igualeja, el Guadalhorce en Villanueva del Trabuco, el Guadaira en Alcalá, y las fuentes del arroyo Alcázar en Alcaucín son elementos singulares de los nueve espacios naturales declarados en Andalucía por el Consejo de Gobierno de la Junta el pasado 30 de diciembre [1].
Con estas nuevas declaraciones ya son 49 los monumentos naturales incluidos en la Red de Espacios Protegidos de Andalucía [2], con monumentos también de interés fluvial como Los Sotos de la Albolafia del Guadalquivir en Córdoba, el Guadiaro en el Cañón de Buitreras, y la Cascada de la Rivera del Huesna.
Los monumentos naturales son espacios de carácter natural protegidos. Se definen como espacios o elementos de la naturaleza constituidos por formaciones de notoria singularidad, rareza o belleza que merecen ser objeto de una protección especial, así como las formaciones geológicas, los yacimientos paleontológicos y demás elementos de la gea que reúnan un interés especial por la singularidad o importancia de sus valores científicos, ecoculturales o paisajísticos [3,4].
Los nuevos monumentos son los siguientes:
1) Peña de Arcos de la Frontera (Río Guadalete, Arcos de la frontera, Cádiz. 10,74 ha). Formación geológica originada por el río Guadalete, de gran envergadura y representativa de la campiña gaditana. Su declaración como monumento natural complementa a la protección ya reconocida para los cercanos meandros del Guadalete.
2) Meandro de Montoro (Río Guadalquivir, Montoro, Córdoba, 99,41 ha). Meandro del río Guadalquivir a lo largo de 4,7 kilómetros en la entrada meridional del Parque Natural de la Sierra de Cardeña y Montoro. La zona cuenta además con bienes inscritos en el Catálogo del Patrimonio Histórico como los molinos de San Martín, La Huerta, Las Monjas y Las Aceñuelas; la Aceña del Cascajar, el Puente de las Donadas; la Fuente de la Oliva, y el Batán de Batanejo.
3) Tajos de Alhama de Granada (Río Alhama, Alhama de Granada, Granda, 25,79 ha). Conjunto de cañones y tajos de arenisca de gran belleza y alto valor ecológico modelados por el río Alhama. El enclave sirve de hábitat a numerosas especies de aves y presenta una interesante vegetación asociada al medio rocoso.
4) Tajos del Alcázar (Cabeceras del arroyo Alcázar, Alcaucín, Málaga, 10,71 ha). Conjunto de formaciones geológicas singulares entre las que destaca el Tajo de El Fuerte con más de 170 metros de desnivel y 500 de longitud. Se trata de un lugar inaccesible, solo frecuentado por aves rapaces y cabras monteses, y con una flora vascular de gran interés ecológico.
5) Cueva del Gato (Río Guadares, Benaoján, Málaga, 0,88 ha). Conjunto de gran valor geomorfológico y paisajístico conformado por la cavidad de salida de las aguas permanentemente cristalinas del río Guadares. La cueva alberga pinturas rupestres y una de las mayores colonias sedentarias de murciélagos cavernícolas de Andalucía.
6) Mirador de la Cuenca del río Turón-Mirador del Guarda Forestal (Río Turón, El Burgo, Málaga, 1,62 ha). Enclave ubicado en el Parque Natural Sierra de las Nieves y formado por un otero de 900 metros sobre el nivel del mar que permite divisar la cabecera de la cuenca del río Turón y un variado paisaje forestal de pinsapos, pinares de pino carrasco y rodeno, encinares, cornicabrales y enebrales.
7) Nacimiento del río Genal (Río Genal, Igualeja, Málaga, 0,06 ha). Situado en el Parque de la Sierra de Grazalema, este enclave fluvial destaca por una vegetación de ribera muy bien conservada y formada por álamos blancos, olmos, fresnos, sauces y alisos.
8) Fuente de los Cien Caños-Nacimiento del río Guadalhorce (Río Guadalhorce, Villanueva del Trabuco, Málaga, 8,25 ha). Sistema de acequias comunicadas por numerosos caños que recogen las aguas de la Sierra de San Jorge. La zona constituye un importante hito geográfico como lugar de nacimiento del río Guadalhorce, el más largo y caudaloso de la provincia de Málaga.
9) Ribera del Guadaíra (Río Guadaira, Alcalá de Guadaira, Sevilla, 149,7 ha). Tramo de 10 kilómetros del río Guadaíra que discurre entre el Molino Hundido y el Molino de Pelay-Correa. En su recorrido se localizan doce molinos harineros de origen árabe, alguno de los cuales ya han sido declarados Bienes de Interés Cultural.

En próximas entradas presentaremos cada uno de estos monumentos y su relación con el río o cauce implicado. Daremos cuenta de la importancia de lo fluvial en la configuración del espacio, así como medidas de protección o gestión que se establezcan en el decreto correspondiente de declaración.
[3] Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres.
[4] Decreto 225/1999 de 9 de noviembre de Regulación y Desarrollo de la figura de Monumento Natural de Andalucía. (BOJA 146/1999, de 16 de diciembre)
Foto 1. Río Guadaira. E.MELLADO, novimebre 2011.
Foto 2. Peña de Arcos. http://www.pensarenturismo.com/
Foto 9. Fuente de los cien caños-nacimiento río Guadalhorce. http://www.minube.com/rincon/fuente-de-los-100-canos-a153702

martes, 20 de septiembre de 2011

Patrimonio Hidráulico de la cuenca del Guadaira

En la anterior entrada mencionamos al Guadaira como río de larga traducción molinera como lo fueron el Guadajoz y el Marbella en tierras de la  campiña cordobesa [1]. En estos últimos ríos, salvo raras excepciones, la ruina es el estado habitual de este tipo de aprovechamientos; su recuperación o puesta en valor debería ser un reto de proyectos tan importantes como Baena Cultura [2], con resultados espectaculares en la gestión del patrimonio arqueológico del municipio. Sin embargo, el Guadaira destaca por varias iniciativas que han recuperado buena parte de su patrimonio como el Programa Coordinado de Recuperación de Mejora [3].
Azud y molino de Benarosa (Río Guadaira) [7]
Hoy no detallamos los molinos de la cuenca del Guadaira. Como en el caso del Guadajoz, nos serviremos de una de las muchas publicaciones disponibles y que veremos en  su día para presentar de forma general un patrimonio hidráulico que se reparte entre el Guadaira y sus principales afluentes.
Restos del molino del Arrabal (Río Guadaira) [7]
El texto editado por la Consejería de Obras Públicas y Transporte de la Junta de Andalucía [4] sobre el Patrimonio Histórico en el ámbito rural de la cuenca del Río Guadaira presentan los resultados del inventario del patrimonio edificado y arqueológico del medio rural de la cuenca realizado en el ámbito del Plan Especial del Parque de Ribera [5]. Se presentan, castillos y torres defensivas, yacimientos arqueológicos, haciendas, cortijos, balnearios y otros elementos de interés ligados a la explotación tradicional de los recursos naturales y, cómo no, molinos hidráulicos.
Sobre el Guadaira, en el ámbito de Alcalá, el inventario incluye un total de 10 molinos, que se denominan del Arzobispo por su vinculación a la alta jerarquía eclesiástica como en el caso de don Remondo, a la postre arzobispo de Sevilla. El molino hundido aguas arriba de Alcalá, los molinos más conocidos de Alcalá como el de La Aceña, Benarosa, San Juan, El Algarrobo, Oromana, La Tapada, El Arrabal y el de Relaje, y finalmente los de Pelay Correa y Cerrajas aguas abajo forman este primer grupo de aprovechamientos.
Azud y molino de San Juan (Río Guadaira) [7]
En arroyo el Marchenilla, afluente por la margen derecha aguas arriba de Alcalá, se detallan 9 molinos desde su nacimiento hasta su desembocadura: Los molinos Nuevo, Tragabierro, Pared Alta, Cañiveralejos, Pasadilla, Granadillo, Hornillo, San José y La Boca.
Molino del Algarrobo (Río Guadaira) [7]
En el entorno de la Torre de El Gandul se localizan tres molinos, el de Arriba, En medio y Bajo. En al Guadaira, aguas abajo de Alcalá, en el término de Sevilla aparecen los restos de los Molinos de Minjoar, o lo que es lo mismo, los de San Juan de los Teatinos y el de la Torre Blanca. En Mairena del Alcor se describe el molino de San Pedro y conjunto de molinos del campo, con el La Latera. La Tranca, Los Arcos y El Culebro. En el arroyo Alcaudete en el término de Carmona aparece el conjunto de molinos del mismo nombre con los de San José, Santa Bárbara, San Nicolás y San Antonio. Por último, los molinos del Boticario, La Rubia, Jaedillos y Ojea en Arahal y Morón completan la lista de los 37 molinos inventariados en la cuenca del Guadaira.
Molino de Alcaudete [6]
[4] Patrimonio Histórico en el ámbito rural de la cuenca del río Guadaira. Consejería de Obras Públicas y Transportes. Junta de Andalucía (2000). 209 pp.
[6] José Manuel Navarro Domínguez (2008). El variado uso del agua en el arroyo de Alcaudete a fines del Antiguo Régimen. II Coloquio Internacional Irrigación, Energía y Abastecimiento de Agua: La Cultura del Agua en el Arco Mediterráneo. Alcalá de Guadaíra (Sevilla) 3 / 9 de noviembre 2008.
[7] Emiliano MELLADO (2010)