martes, 20 de septiembre de 2011

Patrimonio Hidráulico de la cuenca del Guadajoz

Guadajoz es el nombre del río que baña la vega cordobesa de Albendín. En la cartografía y los textos antiguos aparece también la variante Guadaxox, pero también otros nombre como Víboras, Almedinilla o Salado aludiendo a la alta mineralización de sus aguas. Es esté carácter salino el que en su día los romanos recogieron con el nombre de Salsum (Flumen), y el que con el tiempo se convertiría en el Wadsus/saws/salado [1].
Detalle de noria de Albendín
SALSVUM es también hoy día una magnifica iniciativa editorial del Área de Cultura del Ayuntamiento de Baena [2] que cuenta ya con dos números correspondientes a las monografías de 2010 y 2011. La última edición explora el patrimonio hidráulico de la cuenca del Guadajoz a través del trabajo de Ricardo Córdoba de la Llave y Juan Valera Romero sobre molinos, norias y otros elementos de este importante patrimonio histórico repartido en los términos de Baena, Castro del Río, Espejo, Luque y Córdoba [3].
Rueda o Noria de Albendín (Río Guadajoz)
Esta nueva numero incluye los resultados en el ámbito de la cuenca del proyecto Elaboración de la documentación técnica para la inclusión en el Catálogo General de Patrimonio Histórico Andaluz del conjunto de norias, aceñas y molinos fluviales de la provincia de Córdoba, subvencionado por la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía en Córdoba.
Antigua noria de la Casilla de la Era en Albendín  (Río Guadajoz)
El estudio ofrece una descripción de un total 31 aprovechamientos hidráulicos, con una magnífica colección de referencias históricas desde el siglo XVI hasta la actualidad. En el río Guadajoz se describe un total de 15 aprovechamientos incluyendo Molinos harineros, centrales hidroeléctricas o fábricas de luz, y ruedas o norias de vuelo como la de Albendín y la del Puente de Baena. En el Marbella en un tramo de poco menos que 15 km se detallan otros tantos molinos, Un número nada despreciable, superior incluso a otros tramos molineros de ríos como el Guadaira en Alcalá o el de Arcos en el Guadalete de gran valor histórico y cultural.
Noria de la huerta de los Mármoles de Baena (Río Guadajoz)
A lo largo de las correspondientes entradas daremos cuenta de cada uno de estos aprovechamientos, con el objetivo de contribuir a la difusión de este rico patrimonio, e intentar su recuperación y puesta en valor. Una iniciativa que desde la acción pública y la participación ciudadana recupere la música pérdida del agua en orquesta de madera y piedra en las riberas del Marbella y el Guadajoz.
[3] CÓRDOBA DE LA LLAVE, R.; VARELA ROMERO, J. (2011). El Patrimonio Histórico Hidráulico de la cuenca del Guadajoz. Estudio y Catalogación. SALSVUM 2. Monografía del Museo Histórico Municipal de Baena. Edita. Ayuntamiento de Baena. 349 pp.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Legislación en materia de aguas. Competencias del Estado y las Comunidades Autónomas

En una región donde el agua parece escasa no es de extrañar que contemos con una extensa legislación en la materia. Ya recomendé la consulta de los trabajos de J.A. Plana y A.J. Alcaraz con relación a la evolución de la norma en los últimos siglos [1]. Ordenanzas, leyes y reglamentos dieron forma a una ley de aguas en 1879, vigente durante más de 100 años. Sin embargo en cuestión de pocos años hemos visto una modificación continua de la Ley de Aguas de 1985 y la aparición de normativa complementaria de carácter autonómico que aprueba o deroga cuestiones tan rápido que difícilmente son entendidas por usuarios y ciudadanía en general.
Esta entrada narra algunos de estos cambios a modo de reclamación ciudadana de más información sobre el tema y quizás un poco de sentido común a nuestros representantes a la hora de establecer las directrices y principios básicos de la gestión del agua y sus ecosistemas.
Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino. Plaza de San Juan de la Cruz, MADRID (Fuente:  http://www.fotomadrid.com/ver/128)
Durante los últimos 25 años, los contenidos de la ley de aguas de 1985 se han ampliado con la incorporación de normativa específica relacionada con la Planificación Hidrológica Nacional y de cuencas, el control de la calidad del agua, así como protección del dominio público hidráulico, entre otros aspectos.
En Andalucía, la existencia de cuencas intra e inter comunitarias ha dado lugar a la existencia de dos ámbitos legislativos básicos. A nivel estatal, el texto refundido de la ley de aguas y los correspondientes reglamentos que la desarrollan son de aplicación en cuencas incluidas parcialmente en la región, es el caso de las del Guadalquivir, Segura y Guadiana. En otras, como la de los ríos Tinto, Odiel y Piedras, Guadalete, Barbate, las cuencas mediterráneas y la de los tributarios de Guadiana dentro de Andalucía, la legislación básica del Estado se amplía con varias disposiciones autonómicas que regulan la aspectos de la gestión como la estructura y funcionamiento de las instituciones competentes, y finalmente con una ley específica de aguas para Andalucía que regula “el ejercicio de las competencias de la Comunidad Autónoma y de las entidades locales andaluzas en materia de agua, con el fin de lograr su protección y uso sostenible”.
En los últimos 5 años, se crea la Agencia Andaluza del Agua que en poco tiempo pasaría a integrarse en una nueva de Medio Ambiente y Agua. La Consejería de Medio Ambiente, responsable de la gestión del medio hídrico, también ha modificado en poco tiempo su organigrama y retoma la figura de Secretaría General del Agua que en su día sustituyó a la Dirección General de Obras Hidráulicas de la Consejería de Obras Públicas a principios de siglo.
Secretaria General de Aguas de Andalucía. Plaza de España, SEVILLA (Fuente: http://www.sevillaonline.es/sevilla/plazadeespana.htm)
La Secretaria General de Agua cuenta con dos Direcciones Generales, la Planificación y Gestión del Dominio Público Hidráulico y la de Infraestructuras y Explotación del Agua, que ejercen competencias plenas en la materia en las cuencas internas o intracomunitarias ya comentadas.
¿Y en el Guadalquivir? La gestión andaluza del Guadalquivir, río tan andaluz como extremeño y manchego en su cabecera, ha sido y es una reivindicación histórica de la Junta de Andalucía que se concreta con la Reforma del Estatuto Andaluz. Sin embargo, dado el carácter de río compartido, la Junta de Extremadura interpone un recurso de inconstitucionalidad que el Tribunal Constitucional estima parcialmente, declarando la nulidad del art. 51 de la Ley de Reforma del Estatuto sobre la exclusividad de las competencias del Guadalquivir en Andalucía.
Esta sentencia alteró el proceso normal de traspaso de competencias iniciado de acuerdo con la Reforma del Estatuto y dio paso a la búsqueda de alternativas, encomiendas temporales de gestión y finalmente una solución a través de una nueva modificación de del Texto Refundido de La Ley de Aguas, incluyendo una disposición adicional (la decimocuarta) que otorga competencias a las Comunidades Autónomas  sobre policía de aguas de acuerdo con el artículo 94 de la Ley.
De esta forma, la Junta asume las competencias de la Comisaria de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, relativas a la inspección y control del dominio público hidráulico, mientras que administración estatal, a través de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, mantiene las competencias en materia de planificación y recupera la gestión de las infraestructuras hidráulicas.
Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Avda. República Argentina, SEVILLA (Fuente: earth.google.es )
Sin embargo, no acaba aquí la reivindicación de más competencias, y por tanto de nuevas reformas de la Ley de Aguas. El pasado 13 de septiembre, en un pleno extraordinario, el Parlamento Andaluz aprobó por unanimidad una iniciativa legislativa de reclamación de la competencia plena sobre el Guadalquivir en Andalucía. La propuesta llegará a las Cortes en diciembre y será tema a solucionar por un nuevo gobierno, y así tema posible del debate electoral que se nos avecina, y otra nueva modificación de la ya modificada Ley de Aguas de 1985.
El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, durante una de sus respuestas en la sesión de control al Gobierno (Fuente: http://www.parlamentodeandalucia.es/).
El texto completo de la Proposición de Ley Orgánica sobre delegación de competencias sobre las aguas de la cuenca del Guadalquivir que transcurren íntegramente por territorio andaluz, a la Comunidad Autónoma de Andalucía se puede consultar en el enlace correspondiente de la web oficial del Parlamento de Andaluz (http://www.parlamentodeandalucia.es/), y dado su alcance e importancia para la gestión del agua en Andalucía será objeto de una próxima entrada del blog.

jueves, 10 de febrero de 2011

Cómo hemos cambiado, 10 años de conciencia ambiental de los andaluces en torno al agua

El Ecobarómetro (EBA) de Andalucía es una iniciativa de la Consejería de Medio Ambiente y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Desde 2001 el Instituto de Estudios Sociales Avanzados analiza anualmente la opinión de los andaluces sobre el medioambiente a través de una encuesta que incluye diferentes preguntas que tratan de valorar la conciencia, percepción, actitud, conocimiento y comportamiento ante diversas cuestiones ambientales. El pasado año, el EBA cumplió 10 años, con un total acumulado de 18.730 andaluces encuestados.
El EBA aborda el tema del agua en varios apartados de la encuesta. Tomado como referencia el último modelo de encuesta utilizado (2010), el agua aparece en ocho cuestiones concretas relacionadas con la valoración del conocimiento de las cuestiones ambientales, su actitud y predisposición o valoración de posibles medidas de intervención.
Siete de estas cuestiones han permanecido a lo largo de los 10 años del EBA en el cuestionario utilizado. La relacionada con las medidas de gestión del agua se incluyen en la encuesta desde 2004, y en varias ediciones aparecen otras cuestiones interesantes relacionadas con el traspaso de competencias en materia de aguas (2009) o la disposición a pagar un precio más elevado del agua como medida de protección (2006).
Con objeto de analizar cómo ha evolucionado la conciencia ambiental en torno al agua he analizado los resultados relacionados con las cuestiones seleccionadas que aparecen en los diferentes resúmenes e informes del EBA. Ante la falta de datos brutos, o especificaciones sobre datos socioeconómicos de los encuestados, se analizan los resultados brutos sin entrar (por falta de información) en factores relacionados con provincia, edad, sexo, etc.
En pleno proceso de elaboración de los planes hidrológicos de las cuencas inter e intra comunitarias de Andalucía, la participación pública es un tema fundamental. Que se sepa, ninguna de las iniciativas relacionadas con este tema citan, valoran o consideran los resultados del EBA como punto general de partida o marco general de comparación de los resultados de los diferentes cuestionarios utilizados en el proceso de participación. A su vez, el EBA tampoco recoge cuestiones de interés abordadas en las diferentes actuaciones de consulta y participación relacionadas con la problemática y posibles medidas incluidas en los diferentes documentos de planificación como el Esquema de Temas Importantes, o los Borradores de Planes Hidrológicos de Demarcación.
En la entrada de hoy, se analizan los datos relacionados con el agua a lo largo de 10 años. En una próxima entrada, se hará otro tanto con los resultados de los diferentes talleres de consulta y participación pública del proceso de planificación hidrológica de las distintas cuencas andaluzas. Por último, se compararán ambos resultados con objeto de proponer posibles cuestiones a introducir en las futuras encuestas del EBA, así como actuaciones concretas en el ámbito de la planificación sobre difusión y concienciación en materia de aguas de la ciudadanía andaluza.
Conocimiento de la materia
Sobre el consumo de agua
El porcentaje de encuestados que desconocen que no son los hogares los que más agua consumen es similar al porcentaje de agua consumida por la agricultura. En los dos años analizados, sólo el 19 % de los encuestados en 2010 y el 26% en el 2008 señalan totalmente falsa que en el hogar se consuma la mayor parte del agua. El porcentaje de agua consumida por la agricultura varía entre el 70 y el 80% de los recursos según cuenca.
Sobre las competencias en materia de aguas
La encuesta de 2009, señalaba que la mayoría de los encuestados (72%) desconocían el traspaso de competencias del río Guadalquivir a la Junta de Andalucía, y en consecuencia, tampoco valoraban las posibles repercusiones para la gestión del río del nuevo marco administrativo (69%).
Desde los años 20 del siglo pasado, las Confederaciones Hidrográficas del Guadalquivir, Sur y Guadiana, han tenido una presencia omnipotente en nuestros ríos. Romper con esta idea será difícil. Los usuarios del agua, han visto durante casi un siglo la imagen de las Confederaciones en los guardas del río así como en los documentos y oficinas relacionadas con tramitación de sus solicitudes de aprovechamiento.
Para el usuario doméstico, las Confederaciones han tenido poco peso, siendo más cercanas las Empresas Municipales de Abastecimiento y Saneamiento. Desde las transferencias, una inmensa mayoría de usuarios de la cuenca del Guadalquivir se refiere a la antigua Confederación Hidrográfica como si ésta hubiera desaparecido, como así lo hizo la Confederación Hidrográfica del Sur. Muy pocos conocen que la Confederación del Guadalquivir no ha desaparecido. Todavía mantiene sus competencias en tema clave de la política de aguas como la planificación hidrológica y sigue promoviendo actuaciones en materia de restauración, entre otras actuaciones.
En un tema tan importante como el agua, de carácter global y transversal, muchas son las administraciones que ejercen competencias. Es esta multitud de administraciones las que en muchas ocasiones lleva a un desgobierno del agua y la desinformación.
Muchas Consejería tienen y ejercen competencia en materia de agua desarrollando normativa, vigilando la calidad de las aguas, o interviniendo de forma directa en los ríos. La restauración fluvial no es materia exclusiva ni de la Agencia del Agua, ni del Estado. Hay están iniciativas de máximo interés promovidas por la Consejería de Obras Públicas y Vivienda en ríos como el Guadaira en Sevilla y el Guadarranque en Cádiz. A nivel local, diputaciones, consorcios, mancomunidades y ayuntamientos tienen un papel fundamental en el tema de abastecimiento y saneamiento. Pero también, en algunos casos, han intervenido directa o indirectamente condicionándolos contenidos de los proyectos, en la restauración de largos tramos urbanos y periurbanos.
La contribución individual al medio ambiente. El ahorro de agua en el hogar
Durante los últimos 10 años del EBA, el ahorro de agua en los hogares es una de las prácticas de la vida cotidiana que los encuestados consideran que contribuye a la protección del medio ambiente y que además manifiestan realizar con cierta frecuencia.
Las campañas de ahorro en la ciudad, sobre la sustitución de los contadores comunitarios por individuales, así como la inversión en la mejora de las redes de distribución en la ciudad, han implicado al ciudadano hasta tal punto, que el ahorro de agua, llega a ser la práctica ambiental más frecuente. Sin embargo, hay un rechazo manifiesto a otra medida posible como la de incrementar el precio del agua en un 71% de los encuestado en 2006. Al respecto, principios fundamentales de la Directiva Marco del Agua relacionados con la recuperación de costes y el establecimiento de medidas de tipo tarifario que contribuyan al cumplimiento de los objetivos medioambientales, tendrán un rechazo inmediato en el medio urbano, como ya lo tiene en el sector agrario. El tema es complejo, y aunque exista bastante documentación al respecto, su carácter técnico dificultad su asimilación por la ciudadanía en general. En el medio urbano, la práctica habitual de incluir en la misma factura, los costes por consumo de agua y otros servicios municipales como la recogida y tratamiento de residuos sólidos tampoco ayudaría a implicar a la población. En el ámbito rural, la imputación de costes por el uso del agua para el regadío, siguen realizándose sobre la base de la superficie de la parcela. Sin duda, es uno de los ámbitos donde la administración deberá dedicar mayores esfuerzos.
El agua en la problemática ambiental
En la localidad
A lo largo de estos años, para los encuestados, el ruido y la suciedad de las calles son los problemas ambientales más importantes de su localidad. Le siguen la falta de espacios verdes y los residuos sólidos, la contaminación del aire y el deterioro del paisaje urbano. Respecto al agua, la encuesta sólo recoge la preocupación por la calidad del agua del grifo, por encima de la contaminación del aire y el deterioro del paisaje.
El agua del grifo no aparece como problema local importante. Incluso a lo largo de estos diez años ha perdido importancia como otros problemas relacionados con el ruido, la suciedad en las calles y la falta de parques y jardines.
No he encontrado datos concretos sobre la inversión pública en materia de abastecimiento y depuración de aguas, aunque pudieran ser de interés para explicar esta tendencia los del número, población y estado de funcionamiento de los sistemas de Gestión del Ciclo Integral del Agua. En cualquier caso, se me antoja que cada vez son menos frecuentes los cortes de agua y efectos de la sequía, al menos en las grandes ciudades y en la mayoría de los núcleos de población en el ámbito rural. Sin embargo, quedan todavía pueblos en los que cada verano aparecen restricciones, así como prohibiciones de uso por contaminación.
Ya que ha salido el tema del ciclo integral del agua, quizás el ecobarómetro debería incluir algunas cuestiones complementarias relacionadas con los vertidos, o simplemente con la imagen (o estado) de cada río o arroyo característico de la localidad.
En Andalucía
De la lista de problemas ambientales de la Comunidad que incluye el cuestionario, la falta de agua y la contaminación de playas y mares son dos de los problemas que manifiesta buena parte de los encuestados. De hecho, sólo se ven superados por los incendios forestales.
Desde que se incluye en el cuestionario la contaminación de los ríos es otro problema importante señalado por los encuestados. Junto con la erosión y los incendios, es un tema que varía de forma significativa a lo largo del tiempo. Mientras que baja la importancia de los dos primeros temas, el porcentaje de encuestados que los señalan como principal problema ambiental se incrementa cada año, pasando de un 14% en 2004 a un 18% en 2010.
A nivel global
La destrucción de la capa de ozono y el cambio climático son los dos temas más preocupantes a nivel mundial según los encuestados. Sigue la escasez de recursos que la formulación de la pregunta incluiría la pesca y el agua dulce. Sin embargo, a pesar de que el ámbito andaluz la contaminación del medio marítimo se plantea como uno de los más importantes, la contaminación de los océanos a escala mundial no parece tan relevante, aunque supere al incremento de la población y el avance de la desertización.
Soluciones para el problema del agua
Las medidas propuestas para el agua se plantean a los encuestados como medidas relacionados con su escasez. Las diez medidas incluidas en la encuesta se reparten en dos tipos básicos de iniciativas. La construcción de nuevos embalses, la reutilización, las desaladoras, los trasvases y nuevos pozos son medidas que aumentan el recurso hídrico, mientras que el ahorro doméstico, la mejora y disminución de las dotaciones de regadío, la limitación de nuevas urbanizaciones y el aumento del precio del agua se orientan a la disminución de la demanda.
Durante los últimos años, para los encuestados las medidas de incremento del recurso serían más importantes, destacando la construcción de pantanos, la reutilización de aguas, y la desalación. Respecto a la demanda, el ahorro en los hogares y en el regadío son las más importantes, mientras que medidas de tipo fiscal son las menos relevantes.
Este patrón general de mayor valoración de maximización de la oferta ya contrastaba en su día con los principios de la nueva política de aguas de Andalucía. De hecho la propia Agencia del Agua, citando los resultados de EBA, recogía en la documentación de su presentación inicial el choque frontal entre la opinión de la ciudadanía y los principios de gestión de la nueva cultura del agua, orientada a la gestión de la demanda.
Cinco años más tarde, la Agencia se enfrentaría al mismo problema, una sociedad (supongamos representada por los encuestados) que, considerando la escasez del agua como uno de los problemas ambientales más importantes de Andalucía, reclama más agua mediante más embalses, y que plantea como medida de ahorro el control doméstico.
Sin embargo, existen dos tendencias significativas que deben orientar la política de concienciación y educación en torno al agua así como la gestión del recurso: el aumento de la importancia del conjunto de medidas de disminución de la demanda, en particular de la mejora de los regadíos y el ahorro de agua en el hogar, junto con el descenso de las medidas de incremento del recurso, en particular las relacionadas con nuevos pantanos y trasvases.
Desde 2004 a 2010 la importancia de la medida de construcción de nuevos embalases desciende de forma significativa, pasando de ser la primera medida señalada, por un 47% de los encuestados en 2004, a un tercer puesto con un 32%, por debajo del ahorro doméstico y la mejora de los regadíos que pasa de ser una medida secundaría señalada por un 26% en 2004 al a ser la principal medida en 2010 de acuerdo con un 40% de los encuestados.

A modo de reflexión final
El ecobarómetro es una herramienta útil de consulta para valorar la conciencia ambiental de los andaluces en torno al agua. Sin embargo, hasta ahora ha sido poco aprovechada en el proceso actual de planificación hidrológica. Hasta la fecha cerca de 20.000 personas se han manifestado al respecto, una cantidad muy superior al número de asistentes que de una u otra forma se han implicado en los procesos de consulta y participación durante la elaboración de los borradores de planes hidrológicos de las diferentes cuencas andaluzas.
Los encuestados como representación válida de los andaluces, consideran que el agua se consume mayoritariamente en los hogares, y en consecuencia, ante un problema medioambiental importante de tipo cuantitativo, proponen medidas de ahorro doméstico a nivel individual e institucional.
Respecto a la calidad del agua, la encuesta del ecobarómetro recoge algunas cuestiones generales relacionadas con la contaminación de las masas de agua y el agua del grifo. Ante estos temas, los encuestados muestran una menor preocupación e interés que por otros problemas ambientales. Parece que los encuestados entendieran cantidad y calidad como cuestiones independientes, de hecho, ha sido así en la práctica por la propia administración del agua hasta que no hace mucho tiempo se empieza a comprender el concepto y utilidad de la implantación de caudales ecológicos en nuestros ríos.
La conciencia ambiental de la sociedad andaluza, igual que los principios rectores de las administraciones competentes en materia de agua, parece que va cambiando poco a poco. En los últimos 7 años, medidas clave relacionadas con la gestión del recurso han intercambiado los papeles. La mejora del regadío se ve ya en la última encuesta como la principal medida de intervención, frente a otras medidas de incremento del recurso como la construcción de más embalses.
Este cambio es importante, vital diría yo para el futuro del sector. Sin embargo quedan todavía grandes retos para la sociedad y para la administración. Hablar todavía de problemas o medidas relacionadas con la cantidad frente a la calidad ya no es admisible. La propia naturaleza de nuestros ecosistemas acuáticos (nuestros ríos, humedales y mares) depende de la combinación de aspectos cuantitativos y cualitativos, pero también de la combinación de diferentes especies de flora y fauna que la propia definición de ecosistema lleva implícita. Es ésta, de carácter ecosistémico, la visión que la Directiva Marco del Agua promueve y obliga a los estados miembros y que la ciudadanía debe también asumir. Una visión que se presenta como la mejor garantía de un uso sostenible de los recursos hídricos.
Embalse de Vadomojón (Río Guadajoz; Albendín, Córdoba)

miércoles, 2 de febrero de 2011

Día mundial de los humedales

No hace mucho celebramos el día mundial de los ríos. Hoy, 2 de febrero, día mundial de los humedales, se conmemora la adopción de la convención sobre humedales celebrada en 1971 en Ramsar (Convenio Ramsar) [1].
Desde 1997 se realizan en este día actos y actividades en torno a la problemática y conservación de estos ecosistemas acuáticos. La celebración de hoy cuenta con dos valores adicionales: la conmemoración de los cuarenta años de la firma de la Convención [2] y el Año internacional de los Bosques [3].
Espero que no falten actos de celebración o denuncia de cada uno de las administraciones competentes, grupos o asociaciones interesadas y, cómo no, de cada uno de nosotros. En este día de charcas y lagunas, entre otros sistemas acuáticos tipificados como humedales, os traigo el relato de uno de esos humedales que la lluvia del año pasado resucitó de la tierra seca. No se trata de una oda a los valores naturales de estos sistemas, tampoco una denuncia sobre su conservación. Más bien sería el relato de una oportunidad (otra) pérdida de reconciliarnos con nuestro entorno natural. Sea mi homenaje a este día, la historia de la Laguna de Consuegra en Albendín [4].

La laguna de Consuegra (1). Albendín, primavera de 2010
El agua no has traído imágenes inéditas por todos los lugares de Andalucía. En Albendín hemos visto el Guadajoz cargado de agua. En su llanura de inundación han aparecido cauces y lagunas antiguas que con la ocupación de esta zona inundable desaparecieron a lo largo del tiempo a base de arado, huertas y olivares.
El agua nos ha traslado en el tiempo y parece que también en el espacio. La campiña se muestra como nunca, verde y en movimiento por el viento, como un mar de olas suaves, salpicado de cortijos a modo de barcas que lo surcan. En el olivar, el verde es plata, signo de salud y casi garantía de cosecha buena, si el calor y el frío no la quiebra. Las lindes y cunetas están llenas de tallos verdes salpicados de morados, azules, rojos, blancos y amarillos de flores que no veíamos hace tiempo. En las pedrizas y eriales, el matorral es más verde, y esas diminutas plantas de rocalla parecen más grandes que nunca.
De esas lagunas que desaparecieron os mostramos algunas imágenes de la de Consuegra. La laguna se encuentra muy cerca de Albendín, a unos 700 metros del Cortijo del mismo nombre, y a poco más tres kilómetros del pueblo por la carretera de Los Noguerones y el camino de Valdehocinos.
Hoy aparece plena de agua ahogando un buen número de olivos. La superficie de la lámina de agua al 1 de mayo se extendería a casi hectárea y media, prácticamente la mitad de la superficie de la laguna original (unas tres hectáreas), algo menos que la superficie de la laguna del Rincón del Muerto en Fuentidueña.
La laguna original sería muy parecida a otras cercanas como la de la Quinta, Rincón del Muerto y la del Salobral, entre otras. Estas se incluyen en el inventario de humedales andaluces y forman parte de la Reserva Natural de las lagunas del Sur de Córdoba. La de Consuegra, formaría parte de un complejo de varias lagunas, como se desprende del nombre del paraje en el que se encuentra, Las Lagunitas, y de la simple observación del entorno cercano. Presentaría una orla de vegetación formada por carrizo, junco y taraje. La vegetación acuática estaría formada por macrófitos adaptados a cierta concentración de sales. Sería fácil ver cigüeñuelas, avocetas y ánades que se reproducirían en la laguna, y otras podrían verse de paso o invernada como el flamenco, el aguilucho, la garza y otros ánades como el pato cuchara o la cerceta.
En la última visita, rápida y casi de paso, sólo paré para sacar algunas fotos. Las orillas aparecen desnudas, sin vegetación, aunque pueden verse ya algunas plantas acuáticas. Entre motosierras y taladores trabajando, poco pájaro había que observar; aún así, puede ver una pareja de azulones entre los olivos.
Me comentan que la laguna no se ve así desde hace cuarenta años. Posiblemente sean más. Con años de agua no sería difícil ver la laguna como la tenemos ahora. Aparecería en períodos de lluvia, y aunque se secara en verano, se mantendría en medio de los campos de cereal que la rodeaban y luego de olivar. En cualquier caso, ya en 1956 se puede observar en la ortofoto correspondiente la puesta en cultivo del lecho de la laguna.
Espero que esta entrada os anime a visitarla, y en el tiempo que se nos muestre como lo que fue, podamos profundizar en su conocimiento, y ojala que en su conservación.
La laguna de Consuegra (2 y final).Albendín, otoño de 2010
Como algunos sueños que al despertar quedaron fuera de la memoria, la imagen de la laguna de Consuegra pasó entre nosotros sin pena ni gloria. El tiempo cura heridas, pone en su sitio a cada uno, y lleva también al olvido.
El sol quema y arrasa con el agua, eso ya lo sabemos. Pero la bomba y el riego sin estar en el agua también acaban con el agua fresca del pozo y de su entorno. Secos como la laguna así aparecen ya los pozos cercanos. La aceituna está gorda y llena de agua, pero la laguna seca, muerta y olvidada.
Ya hay suelo para la grada, para el hoyo y el olivo. Se vuelve a la partida arrastrando con el cinco de oros y como siempre, la naturaleza pierde el cante, el de las veinte o el de las cuarenta. Se juega con oros, pero pintan bastos en un juego perdido de antemano.
Para todos aquellos que hicieron caso de nuestra invitación, gracias por venir y compartir con nosotros la memoria natural de nuestro entorno. Pero para la laguna, mi consuelo. Ni hubo tiempo ni iniciativa de profundizar en su conocimiento y menos en su conservación.

Ojalá que con calma, sin daño ni estropicio, el agua nos haga soñar otra vez con ánades, garzas, flamencos y malvasías. Ojalá que vengan otros tiempos en los que veamos lo natural como algo a conservar en beneficio de la biodiversidad así como en el de nosotros mismos.

lunes, 31 de enero de 2011

Arqueología hidráulica

La arqueología está de moda en Córdoba. Hoy se ha inaugurado la ampliación del museo arqueológico de la capital, hace menos de un mes se inauguró el Parque Arqueológico de Torreparedones entre Baena y Castro del Río, y las inundaciones del pasado año en Aguilar sacaron a la luz un nuevo yacimiento arqueológico para la provincia.
Aunque la administración cree el nuevo espacio arqueológico o excave el yacimiento, la naturaleza también se empeña en mostrarnos nuestro pasado. En Aguilar fue a golpe de tormenta, pero en el resto de la campiña la pequeña escorrentía poco a poco va desenterrando otros yacimientos. En la mayoría de las ocasiones, al arado acaba con el regajo y la posibilidad de profundizar en nuestros orígenes. En otras, los restos quedan a la luz y son objeto de expolio y destrucción. Pero a veces, surgen iniciativas de interés como la que os presento.
En la entrada anterior ya os hablé de la construcción de una noria en el ámbito del Programa Europeo LIFE Guadajoz de la Mancomunidad de Municipios del Guadajoz-Campiña Este de Córdoba. En este proyecto también tuvimos la oportunidad de trabajar en cursos más pequeños de la campiña como el arroyo Ballesteros en Nueva Carteya. Si con Juan Antonio y Francisco Hinojasa, tuve la oportunidad de trabajar con la madera y la carpintería de ribera, con Juan Luis Piqueras lo hice con la piedra y la arqueología. Con él también aprendí a vivir ríos desde un nuevo punto de vista, descubriendo restos del mundo íbero-romano andando por medio de regajos y arroyos excavados por la erosión.
Fue este singular arqueólogo “rural” quien nos informó de la existencia de uno restos asociados a una terma romana en el arroyo y el peligro de su degradación de no intervenir con cierta urgencia. Juan Luis fue también el director de la excavación y el responsable de los trabajos arqueológicos que el programa LIFE desarrolló en Nueva Carteya.
Con el objeto de proteger los restos y profundizar en su naturaleza, diseñamos un proyecto de intervención para profundizar en el yacimiento y la protección de los posibles restos que se encontraran. Comenzamos rectificando el curso actual del arroyo y protegiendo la zona de excavación de posibles escorrentías.
A base de pala y cepillo, fuimos descubriendo los diferentes elementos estructurales de una terma asociada a una villa romana.

Lo que fuera un pequeña pileta degrada por la escorrentía y la erosión, se nos mostró como un componente más de toda una estructura en magnífico estado de conservación, incluyendo varios elementos singulares como tuberías e hipocausto.
Una vez analizados los restos, procedimos a la protección del yacimiento. Lo que la erosión en su día cubrió en cientos de años, lo hicimos un unos pocos días. Colocamos un geotextil de base, una capa de tierra neutra y otra final de tierra vegetal, y a continuación fijamos la base del nuevo cauce con objeto de recuperar la embocadura a la obra de fábrica original.
En el curso bajo del arroyo y zona de excavación, reforzamos el talud mediante un gavión flexible y adatado la pendiente y tamaño de la obra de fábrica original.
También se actuó aguas arriba con objeto de recuperar la pendiente original del arroyo y disminuir la acción erosiva de la escorrentía.
Como toda acción LIFE, la del arroyo de Ballesteros fue una intervención piloto con carácter demostrativo. En su día, los objetivos de protección del yacimiento en este ámbito de actuación se dieron por cumplidos y así se nos informó desde la propia Delegación Provincial de la Consejería de Cultura y desde la Comisión Europea.
Ahora, varios años después de la intervención, no sé si lo que fuimos capaces de demostrar en Nueva Carteya, ha tenido tanto éxito. La erosión en ese bosque mediterráneo de olivos tan valorado por el entonces Consejero de Agricultura y hoy Consejero de Cultura, Paulino Plata, sigue avanzado. La tierra se pierde ladera abajo, enterrando mil años después otras infraestructuras, ahora no son termas, pero sí embalses como el de Cordobilla, también de actualidad.
Junto a la colmatación de presas y cauces, siguen apareciendo ladera arriba nuevos yacimientos que son rápidamente cubiertos por el propietarios y/o expuestos al expolio. Desde los ayuntamientos, el arqueólogo municipal, cuando existe, no puede hacer más que lo que hace con pocos fondos y sin presupuesto fijo anual, con excepciones más que singulares como la del Ayuntamiento de Baena en Torreparedones.
Ojalá que desde cultura, se siga invirtiendo en nuestro patrimonio. Que vengan museos y grandes complejos arqueológicos, pero que no se olviden otros muchos yacimientos que antes de ser si quiera catalogados desaparecen de nuestro territorio, y también de nuestro patrimonio.

domingo, 30 de enero de 2011

Carpintería de ribera, algo más que barcas

La Carpintería de Ribera en Andalucía es una actividad milenaria asociada a la construcción de barcas y otras embarcaciones fluviales o marítimas [1]. En el ámbito del Guadalquivir, este oficio está protegido considerado como actividad de interés Etnológico la carpintería de ribera en Coria del Río [2].
Tierra adentro, el carpintero de ribera era también aladrero, artesano de lo prieto, y constructor de arados, biergos y horcas, pero también de ruedas de vuelo o norias. La técnica sustituyó la madera por el hierro, igual que al hombre por la máquina en el campo. Como se perdieron oficios y herramientas tradicionales, la sustitución de la noria y la acequia por la bomba y el aspersor, relegó al olvido un oficio milenario.
Dedicaremos varias entradas a las ruedas y norias de nuestro entorno. En esta, incluyo algunas notas de la experiencia propia en el tema y que en varias ocasiones he tenido la oportunidad de compartir en jornadas y otros foros virtuales [3].

Las norias son elementos importantes del patrimonio hidráulico que presentamos en su día [4]. En Córdoba, Puente Genil, Palma del Río y en Albendín, las ruedas son elementos singulares del paisaje característico y enriquecen su patrimonio cultural. No hablaremos hoy tanto los detalles y elementos estructurales de una noria, como lo que entraña su construcción, un trabajo, oficio o arte que contribuye de forma significativa a ese otro patrimonio etnográfico de saber hacer y vivir nuestros ríos.
En el ámbito del proyecto europeo LIFE Guadajoz tuve el placer de conocer a Juan Antonio y Francisco Hinojosa con motivo de su colaboración en la construcción de la noria del Puente de Piedra de Baena. De su mano entré de lleno en el oficio del aladrero, y aprendí la jerga o mejor dicho la poesía de la noria. Masa, tabaque, berlinga, madrina, dornajo, motillo, ladrón y boquerón, son ejemplos de algunos de los términos que definen las piezas de nuestra rueda. De ellos daremos cuenta en una próxima entrada. Ahora veamos como de la caña y el metro, el aladrero calcula la noria, y luego de la madera crea cada uno de los elementos de la rueda.
Una de las actuaciones más relevantes del Programa LIFE Guadajoz fue la construcción de una noria en el paraje del Puente de Piedra de Baena. Fruto del seguimiento que hicimos de este trabajo podemos contar con un archivo fotográfico de carácter singular y, que sepamos, único en Andalucía. De este seguimiento os mostramos algunas de las imágenes que ilustran el proceso de construcción.
La primera imagen os presenta la terraza inferior donde se localizaría la noria con la idea de dotar al paraje y futuro parque fluvial del Puente de Piedra de un elemento singular de referencia. El agua de la noria alimentaría un canal interior que rompería la homogeneidad de la masa de eucaliptos inicial y devolvería el agua al cauce del Guadajoz, aguas abajo de la parcela.
Con la ayuda de un par de cañas y una cinta métrica, Juan Antonio, levantó la topografía del terreno incluyendo las cotas del cauce del río, terrazas, y punto de embocadura del canal. A partir de este levantamiento topográfico “artesanal” se establecieron las dimensiones de la rueda, así como la caja y el caz.
Una vez finalizada la caja se procedió a establecer la base de la noria mediante un encofrado sobre el que establecer los dos pilares de sujeción de la rueda, los caballos, en este caso, también de hormigón, a diferencia de otras norias antiguas en las que eran de madera o en el mejor de los casos muretes de piedra.
Sobre los caballos se coloca la mesa y contramesa (si fuera necesario) en la que se situará cada una de las palomillas en las que girará la masa o eje de la rueda.
Sin duda, uno de los elementos más importantes de la noria es la masa. Su construcción se realiza en madera de encina por su resistencia. La de esta noria se realizo a partir de una de las ramas de una encina centenaria de la que tuvimos noticia de su caída en Nueva Carteya. La siguientes imágenes dan muestra de sus dimensiones y del trabajo de Juan Antonio. La encina, puede verse como monumento en la salida de Carteya a Cabra.
Instalada la masa, se comienza la inserción de los cuartos y radios de la rueda, así como los elementos de sujeción longitudinal como el tabaque, madrinas y cuñas, o circular como las vueltas de cinta.
Sobre los radios y motillos se colocan los álabes que con la fuerza de la corriente origina el movimiento de la rueda. Atravesando los álabes se coloca el encañado, estructura fundamental para fijar los cangilones.
Sobre las berlingas se sujeta el dornajo de derrame y dornajo manga que conduce el agua a la matrinche que distribuirá el agua hacia el canal.
Junto con el levantamiento de la rueda, se procedió a la apertura y encofrado del caz, canal que conduce el agua del cauce principal hacia la rueda. Con objeto de elevar la lámina de agua y permitir su embocadura al caz, antiguamente se construían atajeas o pequeños diques (azudas).
En nuestro caso decidimos instalar un pequeño deflector que desviara la corriente principal sin interrumpir la continuidad del río. La cantidad de agua entrante, y por tanto la velocidad de rotación de la rueda se realiza mediante un pequeño canal de derivación o ladrón, y la compuerta de entrada a la caja.
En condiciones normales, la obra quedaría así terminada, pero desgraciadamente, durante su construcción la noria sufrió varias agresiones, con lo que tuvimos que instalar una valla de protección, que también recogemos aquí para llamar la atención de las autoridades y la ciudadanía sobre la necesidad de proteger y educar a nuestros hijos de la importancia de este patrimonio.
La intervención no quedo terminada hasta completar los trabajos de protección y estabilización de taludes como os mostramos en la siguiente serie de imágenes.
Para terminar, mi agradecimiento a todos los que participaron en la obra, así como a la Mancomunidad del Guadajoz-Campiña Este de Córdoba por su financiación, y de forma particular a Juan Antonio Hinojosa Reyes, maestro aladrero y artesano del Guadajoz, y a su hijo Francisco Hinojosa Leiva, tradición renovada, por todos los momentos vividos y los conocimientos transmitidos.
[1] SÁNCHEZ, A. (2006). Carpintería de ribera, una cultura vinculada a la pesca. PH Boletín del instituto Andaluz del Patrimonio Histórico 59: 92-97.
[2] RESOLUCION de 12 de septiembre de 2003, de la Dirección General de Bienes Culturales, por la que se resuelve inscribir, con carácter genérico, en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, la actividad de Interés Etnológico denominada Carpintería de Ribera de Coria del Río (Sevilla). BOJA 190. 02/10/2003.
[3] MELLADO, E. (2010). La construcción de una noria fluvial. http://albendindesdelatorre.blogspot.com/2010/04/la-construccion-de-una-noria-fluvial.html
[4]. MELLADO, E. (2010). Patrimonio Hidráulico Andaluz. Historia, cultura y vida en el olvido. http://viviendorios.blogspot.com/2010/12/patrimonio-hidraulico-andaluz-historia.html