sábado, 11 de abril de 2020

Día Internacional de los Monumentos y Sitios también del Agua



El próximo 18 de abril es el día internacional de los Monumentos y Sitios [1]. Se trata de una celebración en la que desde el ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios), organización internacional de la UNESCO dedicada al patrimonio cultural, se nos invita cada año a reflexionar sobre un tema de interés.

En una edición atípica, sin visitas extraordinarias ni jornadas de puertas abiertas, será desde nuestras casas, el punto de encuentro para reflexionar en su lema, en los elementos de la cultura que forman parte de nuestra identidad como un patrimonio propio pero también compartido como compartida es la responsabilidad de su gestión.

En Viviendo Ríos hemos y seguiremos navegando por el patrimonio hidráulico con relación al valor arqueológico de antiguos puertos fluviales y el uso del agua, el documental de antiguas ordenanzas o cartografía, el etnológico de refranes y rituales en torno al agua, así como el industrial de molinos, batanes o centrales hidroeléctricas.

Oficios tradicionales como el de ganchero, arenero o salinero, forman parte de la identidad perdida de ríos o tramos como el Alto Guadalquivir en Cazorla con sus pineros y almadías; la del Guadalquivir también en Córdoba o Sevilla con sus coplas e imágenes de areneros; o la casi perdida ya de ríos y arroyos Salados con sus salinas.

Sin embargo hay un buen número de infraestructuras hidráulicas que aun perdida su función original siguen hoy día contribuyendo a la identidad de un determinado territorio. Es el caso de los restos de molinos y batanes que dibujan los paisajes culturales de la harina del Guadaíra o los de la lana en la Rivera del Huesna; las presas, matrinches y acequias de regadío con más de un siglo de antigüedad de los paisajes del agua y sus huertas del arroyo Marbella y el río Genil; o los puentes de piedra del pasado, sean romanos o no, que permanecen en mejor o peor estado de conservación debajo de los viaductos de hierro y hormigón del presente, incluidos como elementos de interés vertical en el más horizontal de nuestro patrimonio, el de las vías pecuarias y la red caminos y calzadas romanas del territorio.

¿De quién es la responsabilidad de la salvaguarda de estos elementos?, ¿qué instituciones han de atender las denuncias de las correspondientes asociaciones locales que reclaman la conservación y la puesta en valor de este patrimonio, que no en pocas ocasiones abandonado a su mala suerte, es considerado en riesgo? Varios son los ámbitos o sectores que tendrían algo que decir.

Desde la planificación hidrológica la gestión del patrimonio hidráulico implicaría la revisión del correspondiente registro y régimen concesional o autorización que dio lugar a su construcción o modernización en el caso de las infraestructuras más recientes y en uso. Aparte de lo administrativo con relación al uso del dominio público hidráulico muchas de las infraestructuras de interés están incluidas en el inventario de presiones hidromorfológicas, como elementos que podrían afectar al estado o potencial ecológico de ríos naturales o modificados. Junto a la valoración de su posible efecto en la continuidad longitudinal y transversal del el espacio fluvial, sería interesante incluir cuestiones de carácter cultural, relacionadas con los sus valores arqueológicos, etnológicos, documentales e industriales, así como el desarrollo de algunos temas de valoración paisajística que a escala de cuenca ya empiezan a considerarse en el caso del Guadalquivir. En el ámbito de su recuperación hay buenos ejemplos de cómo abordar la puesta en valor de este patrimonio, pero no tantos de cómo mantener el viejo molino o batán recuperado cuando tras la intervención y, en su caso, la entrega de la obra a la administración local, su mantenimiento.

Desde el ámbito regional, además del correspondiente reconocimiento de su valor como monumento cultural y natural de algunos tramos, habría que dar respuesta a los expedientes ya iniciados y abrir nuevas procesos de patrimonialización de otras infraestructuras singulares y prácticamente desconocidas. En caso del Guadaira, en el del propio Guadalquivir en Córdoba, o en el Guadajoz, un buen número de molinos esperan la correspondiente declaración que pueda abrir puertas a posibles vías de recuperación y obligaciones.

En lo local, la cuestión es algo más delicada, pues cualquier intervención en este tipo de patrimonio pasa por el reconocimiento primero de su valor para la población y segundo de la propiedad municipal. En el primer el caso, con la inclusión del viejo puente o el molino en el catálogo municipal sería suficiente para que la iniciativa municipal (así como la regional) tomara cartas en el asunto, al menos en teoría. Sin embargo, en la práctica no hay proyecto de intervención posible sin el reconocimiento explicito de la titularidad pública, cuestión que aunque no justifica la pasividad, es utilizada como excusa para no intervenir en molinos singulares y únicos como los que todavía podemos encontrar en la cabecera del Guadaíra.

También hay buenos y malos ejemplos de iniciativas privadas con relación al patrimonio hidráulico. En el ámbito de los programas de desarrollo local no es raro encontrarse con proyectos de recuperación e integración de la vieja infraestructura en el alojamiento rural, pero son más las iniciativas de transformación del aljibe medieval en piscina de residencia de verano o la vieja fábrica de luz en simple almacén de aperos.

Aprovechando la ocasión y el lema del próximo día mundial de los Monumentos y Sitios, desde Viviendo Ríos llamamos la atención sobre lo que queda por hacer en cuanto al patrimonio hidráulico y la necesidad de continuar con vías abiertas de patrimonialización y conservación en tres ámbitos complementarios de acción pero también de responsabilidad compartida. En próximas entradas daremos cuenta de cada uno de los ejemplos que con carácter general hemos mencionado en la de hoy.

+INFO:

[1] Día Internacional de los Monumentos y Sitios. ICOMOS


lunes, 30 de marzo de 2020

Planificación Hidrológica (2021-2027)



Continuamos implicados en el proceso de participación en torno a los documentos del tercer ciclo de planificación hidrológica. Tras la primera jornada telemática del pasado viernes promovida por la Dirección General del Agua [1], mañana afrontamos el Esquema Provisional de Temas Importantes (EpTI) de la Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir [2].

Con la entrada en vigor de la Directiva Marco del Agua (DMA) [3] la planificación hidrológica tradicional basada en el mantenimiento del difícil (des)equilibrio entre oferta y demanda del recurso hídrico se vio obligada a incorporar nuevos principios y retos relacionados con la gestión ambiental, la económica y la gobernanza del agua, para convertirse así, al menos en teoría, en una planificación del agua más ecosistémica, racional y abierta.

En el ámbito del medio ambiente, la Masa de Agua superficial o subterránea surgió como nueva unidad de gestión, objeto de delimitación inicial, clasificación y análisis de presiones e impactos de la actividad humana. Para cada masa se marcaron dos objetivos básicos: la conservación (no deterioro adicional) y recuperación, en su caso, de su calidad, ahora definida tanto por parámetros fisicoquímicos habituales como por otros indicadores relacionados con las diferentes asociaciones y comunidades de flora y fauna acuáticas.

En el ámbito económico la planificación hidrológica desarrolló nuevos conceptos como la recuperación de los costes de los servicios del agua, los costes ambientales asociados al mantenimiento o recuperación de la calidad de las masas de las masas de agua, así como los costes desproporcionados de las medidas necesarias como justificación del incumplimiento temporal de los objetivos ambientales.

Con relación a la gobernanza, la DMA promovió dos nuevos modos de hacer en la planificación hidrológica, uno relativo a la cooperación, colaboración y coordinación de las administraciones públicas, el Comité de Autoridades Competentes, y otro al de la participación efectiva de los interesados y ciudadanía general en la política de aguas.

De cara al 2027, como horizonte final del nuevo ciclo de planificación y plazo ineludible de cumplimiento de sus objetivos ambientales, toca ahora valorar aquellos temas que pondrían en peligro dicho cumplimiento, o lo que es lo mismo, qué problemas, posibles soluciones y decisiones finales deberíamos incorporar en los próximos planes hidrológicos.

La tarea no es fácil. Llevamos 20 años de DMA y casi otros tantos de una nueva planificación que navega en aguas revueltas teñidas de diferentes tonos de verdes entre los derechos de lo natural (restricciones) y lo agrario (concesiones), grises casi negros entre los efectos de la contaminación y el crecimiento socioeconómico de lo urbano o lo rural, sin que falten blancos del escaso entendimiento entre las diferentes Autoridades Competentes, Usuarios y Sociedad.

Desde Viviendo Ríos asumimos el reto. En el ámbito de nuestra participación en este nuevo proceso abierto de Consulta e información pública, como espacio de divulgación general de la cultura y la naturaleza del agua, iniciamos una serie de entradas relacionadas con diferentes aspectos de la planificación hidrológica con el objeto de acercar la política de aguas a la sociedad. Intentaremos hacerlo con un lenguaje lo más sencillo posible y, en su caso, remitiendo al lector a otros foros técnicos, como el de la Dirección General del Agua, el de los Organismos de Cuenca que operan en Andalucía [4], así como el de otras instituciones o colectivos de interés.

Desde nuestra experiencia profesional y responsabilidad social, en el ámbito regional esperamos contribuir al desarrollo de la planificación hidrológica así como al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el ámbito de la Agenda 2030. Ojalá lo consigamos.

+INFO:



lunes, 23 de marzo de 2020

Incertidumbre climática y abastecimiento en la cuenca del Guadalquivir



La Planificación Hidrológica es un proceso continuo con diferentes fases, horizontes y ciclos. La formulación del Esquema de Temas Importantes es un paso fundamental que recoge aspectos clave que el correspondiente Plan Hidrológico de Demarcación deberá desarrollar.
En un día como el de hoy en el que la comunidad internacional llama la atención sobre las relaciones Clima y Agua, presentamos uno de estos temas a tener en cuenta en el Tercer Ciclo de Planificación Hidrológica de la Cuenca del Guadalquivir (2021-2027): EL MANTENIMIENTO DE LA GARANTÍA EN UN CONTEXTO DE INCERTIDUMBRE CLIMÁTICA, de acuerdo con el Esquema Provisional de Temas Importantes (EpTI) sujeto a Consulta e Información Pública.
INTRODUCCIÓN
La capacidad de atender la demanda de agua comprometida de acuerdo con la planificación actual en un contexto de incertidumbre o deriva climática es un tema complejo a tener en cuenta en el próximo ciclo de planificación.
Para valorar el posible impacto de la variabilidad climática el EpTI analiza las series de valores de precipitación, aportación y temperatura entre 1940-2016 del Modelo SIMPA (Sistema Integrado para la Modelación del proceso Precipitación Aportación).
Con relación a la precipitación se observa una disminución en los últimos años. De 601 mm de media para el periodo 1940-1978 se para a 562 mm en 1978-2016. Esta disminución del 6%, aparentemente pequeña, tiene una incidencia importante en las aportaciones. La aportación media de las correspondientes series de 30 años, periodo mínimo para una caracterización climática de acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial, desciende bruscamente entre 1990 y 1995, cuando estos años, con una aportación media de 2072 hm3, se van incluyendo en el análisis y sustituyendo a otros de mayor aportación media (13793 hm3, 1960-1965). Frente a los 8.500 hm3 de los primeros años de la serie, la aportación se estabiliza en torno a los 7000 hm3 e incrementa su variabilidad. La temperatura muestra también cambios importantes, con una menor aparición de años con temperaturas medias inferiores a 16 ºC y una tendencia ascendente significativa.
ASPECTOS A ABORDAR
La modificación de la cantidad y variabilidad de la aportación de la DH se suma a un  desequilibrio entre recursos y demandas que afecta especialmente a la agricultura especialmente a la agricultura. La política de no incremento del regadío, el estricto control del existente, las nuevas infraestructuras y la modernización del regadío, han permitido revertir la tendencia creciente del déficit de 647 hm3 a 320 hm3 en 2015.
Además del déficit crónico y generalizado del Sistema de Regulación General, existen casos particulares cuya problemática se deberá abordar en el siguiente ciclo de planificación como en el abastecimiento urbano en Alto Guadiana Menor, El Rumblar, y las zonas de Campiña Sevillana y la comarca de Estepa, y la zona de Mancha Real-Pegalajar.
PROPUESTAS DE CARA AL PLAN HIDROLÓGICO 2021-2027
  • Contención de la demanda e incremento del recurso mediante la mejora de la gestión.
  • Finalización de las modernizaciones pendientes, velando por que impliquen un ahorro efectivo.
  • Extender el control de los volúmenes extraídos, incluyendo medidas de telecontrol.
  • Mantenimiento y mejora del parque de infraestructuras considerando su viabilidad económica y ambiental.
  • Gestión coordinada, favoreciendo la creación de Comunidades de Regantes y de Usuarios de Aguas Subterráneas, incluyendo, cuando sea necesario la declaración de “en riesgo de no alcanzar el buen estado cuantitativo” en masas de agua subterránea).



FUENTE: CONFEDERACIÓN HIDROGRÁFICA DELGUADALQUIVIR (Enero, 2020). Esquema Provisional de Temas Importantes del Tercer Ciclo de Planificación 2021-2027.  Resumen Ejecutivo. 35 pp.
+INFO: CONFEDERACIÓN HIDROGRÁFICA DELGUADALQUIVIR (Enero, 2020). Esquema Provisional de Temas Importantes del Tercer Ciclo de Planificación 2021-2027. Ficha 6. Mantenimiento de la garantía en un contexto de incertidumbre climática. 22 pp.



sábado, 21 de marzo de 2020

Día Mundial de Los Bosques y La Poesía

Guadalquivir, Alcalá del Rïo



AGUA, ¿DÓNDE VAS?
Federico García Lorca, Canciones 1921-1924)


Agua, ¿dónde vas?

Riyendo voy por el río
a las orillas del mar.

Mar, ¿adónde vas?

Río arriba voy buscando
fuente donde descansar.

Chopo, y tú ¿qué harás?

No quiero decirte nada.
Yo..., ¡temblar!

¿Qué deseo, qué no deseo,
por el río y por la mar?

Cuatro pájaros sin rumbo
en el alto chopo están.